The funeral

¿Pa qué?, 2017
Óleo sobre lienzo y cartón pluma
(Copia de Retrato de la bailaora Conchita Triana de Julio Romero de Torres)

Síndrome de Cotard

 

La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene (Jorge Luis Borges).

 

No nace hoy la necesidad de un espacio para el arte de ahora en Córdoba. Si bien como en aquella película de los años 60 Bienvenido, Mister Marshall, se preparó la ciudad para renacer, y aún más allá de su estampa tópica como lugar monumental. Con la búsqueda de la Capitalidad Europea de la Cultura, hoy ya mera ilusión, se fraguó el proyecto que durante décadas colectivos de la ciudad demandaban, el que hoy no sin controversias y recelos es el Centro de Creación Contemporánea de Andalucía.

 

Pero, ¿es este nuevo espacio el mausoleo donde enterrar toda una vida vivida en lucha por conseguirlo? Como la gran obra faraónica que es, por su prolongación en el tiempo y por las dimensiones que superan la escala humana y las de la propia ciudad, nos enfrentamos a la disfuncionalidad que sustenta por encima de sus efectos lumínicos exteriores, un lugar inhóspito donde difícilmente el público local puede reconocerse.

 

Más allá de la diana en la que se ha convertido para ataques que parten de intereses políticos, económicos o de crítica institucional desde los ámbitos culturales de la ciudad que se ven sin voz dentro del centro, ¿dónde se sitúa la gente de a pie en este conflicto? ¿Es realmente algo preocupante para ellos? ¿Qué es el C3A?

 

Actualmente nos encontramos en un contenedor de obra donde hay agentes trabajando sin un público que los respalde. Un síndrome de Cotard en el que el propio centro y aquellos pocos que lo recorren se sienten una muerte en vida. Un panteón vacío con alguna que otra lápida y donde irán llegando cada vez más muertos. Debemos anunciar y denunciar la muerte, sacar los cadáveres a la calle para insuflarles una nueva vida.

 

Rafael Chinchilla / Manuel Zapata